Patrimonio Mundial

 

 

Lista del Patrimonio Mundial en Peligro

La "Lista del Patrimonio Mundial en peligro” es un inventario de los bienes que figuran en la Lista del Patrimonio Mundial y como tales también se busca “identificar, proteger, conservar, revalorizar y transmitir a las generaciones futuras” (Directrices Prácticas para la aplicación de la Convención del Patrimonio Mundial, párrafo 7) ya que mantiene un Valor Universal Excepcional – VUE.

El Comité del Patrimonio Mundial deberá llevar al día la Lista de Patrimonio Mundial en Peligro. “Sólo podrán figurar en esa lista los bienes del patrimonio cultural y natural que estén amenazados por peligros graves y precisos como la amenaza de desaparición debida a un deterioro acelerado, proyectos de grandes obras públicas o privadas, rápido desarrollo urbano y turístico, destrucción debida a cambios de utilización o de propiedad de tierra, alteraciones profundas debidas a una causa desconocida, abandono por cualquier motivo, conflicto armado que haya estallado o amenace estallar, catástrofes y cataclismos, incendios, terremotos, deslizamientos de terreno, erupciones volcánicas, modificaciones del nivel de las aguas, inundaciones y maremotos.” (Convención del Patrimonio Mundial. Art. 11.4)

Los riesgos citados “pueden poner en peligro las características que han motivado su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial. Los peligros pueden ser “comprobados”, en caso de hechos inminentes y concretos, o “potenciales” cuando sobre el bien pesan amenazas que podrían tener repercusiones perjudiciales en su Valor Universal Excepcional”. (UNESCO. Carpeta de información sobre el Patrimonio Cultural. pág. 17) Se debe resaltar y advertir que el Comité podrá siempre, en caso de emergencia, efectuar una nueva inscripción en la Lista del patrimonio mundial en peligro y darle una difusión inmediata.

Al 2020, de los 1121 sitios del Patrimonio Mundial, 53 figuraban en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro.

“La inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro permite al Comité del Patrimonio Mundial asignar inmediatamente asistencia de emergencia al bien amenazado con cargo al Fondo del Patrimonio Mundial. Ello permite también alertar a la comunidad internacional con vistas a que aúne esfuerzos para salvar esos bienes. De ese modo es posible responder con eficacia a necesidades específicas de conservación. De hecho, la mera perspectiva de inscripción de un bien en dicha Lista demuestra a menudo su utilidad y puede incitar a que se adopten medidas inmediatas de conservación.

La inscripción de cualquier sitio en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro exige que el Comité establezca y adopte, en consulta con el Estado Parte involucrado, un programa de medidas correctivas y que se ocupe de la supervisión del estado de conservación del sitio. No se escatimarán esfuerzos para restaurar el valor del sitio y permitir su retiro de la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro lo antes posible.

Las partes interesadas no siempre perciben del mismo modo la inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro. Algunos países solicitan la inscripción de un sitio para centrar la atención internacional sobre sus problemas y obtener una ayuda eficaz para resolverlos. Otros, en cambio, desean evitar esa inscripción pues ven en ello un deshonor. La clasificación de un sitio como Patrimonio Mundial en peligro no debe en ningún caso considerarse como una sanción sino como un sistema establecido para responder con eficacia a necesidades específicas de conservación.

Si un sitio pierde las características que habían determinado su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial, el Comité puede decidir retirar ese bien tanto de la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro como de la Lista del Patrimonio Mundial.” (UNESCO. Carpeta de información sobre el Patrimonio Cultural. pág. 17)

Algunos ejemplos de sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro: Valle de Bamiyán (Afganistán), Ciudad histórica de Zabid (Yemen), Reserva de Bíósfera de Río Plátano (Honduras), Parques Nacionales de Garamba, Kahuzi-Biega, Salonga, Virunga y Reserva de Fauna de Okapi (República Democrática del Congo).

Por su parte el Perú mantiene a La Zona Arqueológica Chan Chan, como bien inscrito simultáneamente en la Lista del Patrimonio Mundial y en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro, debido al estado de conservación y a la vulnerabilidad en la que se encuentra expuesto, a causa de los factores naturales y antrópicos. El estado peruano se encuentra siguiendo todas las recomendaciones del Centro del Patrimonio Mundial y de los órganos consultivos de UNESCO para salvaguardar tan importante legado arqueológico no sólo para el Perú, sino también para el resto de naciones.